Por desgracia, la dependencia de la nicotina está clasificada como una enfermedad crónica con recaídas. Es un trastorno de larga duración que puede tener periodos de recaída y de remisión y que requiere intervenciones repetidas, igual que otras enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión. Por eso deberías dejar de fumar cuanto antes. Te animamos a dejarlo de golpe.