Si fumar durante las pausas era un hábito, necesitas encontrar algo nuevo que hacer. Por ejemplo, pídele a un amigo no fumador que apoye tu decisión de dejarlo que te acompañe a dar un paseo rápido. Seguirás teniendo la recompensa del rato social y además disfrutarás de recompensas nuevas, como el aire fresco y esa sensación de energía que da el ejercicio.