La mejor manera de gestionar el enfado y la ansiedad es ser asertivo y afrontar lo que sientes. Sal de una situación de estrés antes de que las cosas se te vayan de las manos. Aléjate y tómate un descanso, por ejemplo charlando con un amigo. Respira hondo y despacio, sal a dar un paseo... Es solo una sensación: no es buena ni mala, y pasará.